domingo, 28 de noviembre de 2010

Fin del sueño mundialista

Se terminó, no hay más expectativas. Argentina quedó eliminada en cuartos de final tras perder por goleada contra Alemania. Nuevamente los jugadores y cuerpo técnico se vuelven con las manos vacías, los periodistas, que al principio se cansaron de alabar a la selección albiceleste por los buenos resultados, ahora se dan vuelta como unos panqueques y critican al plantel. Ya está, lo que se hizo se hizo y lo que no, quedará para el próximo Mundial.
¿Realmente la selección jugó el Mundial?. En la primera ronda convengamos que le tocó un grupo accesible y aunque pasara una catástrofe, Argentina se clasificaría a octavos. Jugó contra Nigeria, donde apenas ganó por un gol pero tuvo llegadas claras que no supo aprovechar. Eso no se puede dar en un Mundial, donde el mínimo error lo podes pagar muy caro.
El segundo encuentro lo jugó contra Corea del Sur. A pesar de que los coreanos habían ganado su primer partido por 2 a 0 frente a Grecia, era un rival inferior a la Argentina. El seleccionado dirigido por Diego Maradona lo demostró venciendo por 4 a 1 a los asiáticos, donde todas las chances de gol que había desperdiciado Higuaín en el primer partido las pudo concretar en este encuentro.
Por último el tercer enfrentamiento del grupo lo disputó frente a Grecia, otro rival de menor jerarquía que Argentina. Maradona se dio el gusto de poner a algunos suplentes (Argentina prácticamente tenía un equipo titular en el banco), e ingresó Palermo para convertir el 2 a 0 final.
Hasta acá, el seleccionado de Diego no tuvo partidos complicados ya que en ningún momento tuvo que remontar ningún resultado. Los rivales que le habían tocado eran inferiores y teniendo al mejor jugador del mundo como lo es Lionel Messi y otras bestias de jugadores como Tevez, Mascherano, entro otros, se daba por descartado que Argentina se clasificara cómodamente a octavos.
Si quieren tomar al partido contra México como un rival difícil y complicado por lo que demostró en el grupo A, tómenlo. A mi parecer el seleccionado mexicano era un equipo difícil pero no mejor que Argentina. Los dirigidos por Maradona manejaron la pelota en gran parte del partido y ganaron fácilmente el encuentro por 3 a 1. Messi siguió sin marcar goles, pero coopero en la elaboración de las jugadas de gol.
El Campeonato Mundial de Sudáfrica 2010 para Argentina comenzaba ahora, en cuartos de final frente a Alemania. Por primera vez en todo el torneo se enfrentó a un rival de su misma jerarquía y comenzó perdiendo el encuentro cuando recién empezaba el partido.
Desconcentración en la defensa hizo que Muller cabeceara solo tras una jugada de pelota parada ejecutada por los alemanes y convirtiera el 1 a 0 parcial. A partir de este gol se tornó un partido de ida y vuelta, parecía que Argentina reaccionó y atacaba constantemente al arco alemán. El primer tiempo finalizó con esta mínima diferencia.
Ya en el tiempo complementario, con la desesperación de empatar el partido, Argentina presionaba y atacaba constantemente. Messi era marcado muy bien por Alemania y mucho no pudo hacer. ¿Pero solo es Messi la selección Argentina?, no. El plantel contaba con otros jugadores de jerarquía que podían desequilibrar en cualquier momento aunque no lo hicieron. Se jugó más con el corazón que con la cabeza. Alemania jugó pensando, lógico porque no sienten el fútbol como lo sentimos los argentinos y esto hizo que nos marcaran 3 goles para cerrar una goleada por 4 a 0.
Este era el encuentro donde Argentina debía mostrar para lo que estaba en este Mundial. No tuvo toda la culpa Messi en la derrota, porque no era el único jugador ya que un equipo cuenta con 11 jugadores. Maradona habrá hecho tarde los cambios, pero no creo que eso tenga que ver en el marcador (más allá de que cada vez que Diego hacía un cambio le convertían un gol ja). Nunca tuvo que levantar un resultado, nunca fue perdiendo durante el torneo y ahora que lo tenía que hacer no pudo lograrlo.
Diego trató de armar un equipo ofensivo con su tridente conformado por Tevez, Messi e Higuaín pero no le resultó para este partido. No se le puede reprochar nada al entrenador debido a que siempre trató de buscar el arco rival. Argentina no tendría que haber jugado tanto con el corazón, sino que a eso lo tendría que haber complementado con inteligencia y razón.
¿Qué pasaba si Argentina salía campeón?, todo el mundo hablaría bien de Messi, aunque no haya brillado como se esperaba y de Maradona se hubiera dicho que era un excelente entrenador. Ahora que no hay más mundial, que el sueño se terminó, no hacen otra cosa que criticar a los jugadores y cuerpo técnico. A mi parecer, Argentina jugó un solo partido y perdió.

Hipocresía y Exitismo

Unas de las características del argentino.  La hipocresía es el acto de pretender constantemente tener creencias, virtudes, opiniones, sentimientos, cualidades o estándares que uno en realidad no tiene. Para resumir, la hipocresía vendría a ser como un tipo de mentira. El exitismo, afán desmedido del éxito. Estas son dos de las cualidades que definen al ciudadano de Argentina.
   Mundial de fútbol. Todos apoyando, alentando a la selección que dirigía Diego Armando Maradona. El campeonato más importante de este deporte se llevó a cabo entre el 11 de junio y el 10 de julio del 2010. En ese momento todo el país cantaba el himno con muchísima pasión y emoción, todos colgaban la bandera en sus casas y vestían la remera de la selección con los colores característicos de Argentina.
   Entre ese periodo, donde se llevó a cabo el Mundial, hubo una fecha patria que muy pocos se acordaron. Creo que todos deben saber que el 9 de julio de 1816 se declaró el Día de la Independencia de Argentina, pero muy pocos cantaron el himno, colgaron banderas y vistieron una remera celeste y blanca o escarapela como lo hicieron cada vez que el conjunto de Maradona jugaba un partido.
   La mayoría de los jóvenes festejaban que tenían fin de semana largo, y que tenían un día más para salir de joda. Muy pocas personas se preocuparon por hacer una celebración al nivel de la situación. Muy pocas personas se emocionaron cantando el himno como lo hacían cuando jugaba la celeste y blanca. Muy pocas personas le dieron la importancia que se merecía el 9 de julio del 2010.
   De esta manera la fecha patria pasó, y no se recordó como debería haber sido recordado aquel día en que la Argentina se convirtió en una Nación libre constituyendo un gobierno propio.
   Mundial de hockey femenino, las Leonas. Antes de empezar a desarrollar mi pensamiento, quiero felicitar a este grupo de mujeres que demostraron que con esfuerzo, sacrificio y corazón se puede llegar muy lejos. 
   El 11 de septiembre del 2010 las Leonas consiguieron un triunfo sobre Holanda en la final que le permitió consagrarse campeonas del mundo. Muchas personas que no tenían idea del deporte y que nunca lo habían seguido, ahora se pusieron la remera de esta selección y festejaron como nunca.
    Aquellas personas que siguen el deporte o lo practican hace años y lloraron cantando el himno, cuando las dirigidas por Retegui entonaron el canto patriótico en la final, me gustaría verlas cantando de la misma manera, con la misma emoción, cuando sucede un hecho histórico en la Argentina.
   La Conferencia Interamericana de Educación, integrada por educadores de toda América, se reunió en 1943, a 55 años del fallecimiento de Domingo Faustino Sarmiento y estableció el 11 de septiembre como Día del Maestro en todo el continente americano. ¿Alguien se acordó de esto?, creo que muy pocos. ¿Por qué no se entonó el himno con la misma emoción cuando los docentes son los que se levantan todas las mañanas para dar clases y poder educar a los jóvenes con la intención de que el día de mañana ellos sean los que levanten este país?.
   A mi parecer creo que esto es suficiente para mostrar lo exitista que es el ser humano argentino. Solo se acuerdan del país cuando hay un evento deportivo, o cuando se consagró campeón algún deporte de nuestro país. Pero después se olvidad de que Argentina no está pasando por un buen momento y pocos se preocupan para revertir esta situación.
   Algunos podrán decir “pero nosotros no podemos hacer nada”, y si que lo pueden hacer y mucho. Estudiando, trabajando, preocupándose un poco más por la situación del país, leyendo los periódicos, informándose un poco más, son formas de sacar este país adelante.
   Ahora bien, la hipocresía. Esto también se ve reflejado en las dos situaciones mencionadas anteriormente. Para ser más concreto, frases como “Soy argentino”, “Vamos Argentina que se puede”,  “Argentina es un sentimiento”, “Ole, ole, ole, ole, ole, ole soy argentino, es un sentimiento, no puedo parar”, son frases que solo escucho cuando la selección de algún deporte de nuestro país realiza una buena actuación en algún torneo importante. Pero, ¿Por qué no cantar o decir lo mismo cuando sucede algún hecho importante que no sea a nivel deportivo?, me parece que aquellos que dicen “Soy argentino” deberían fijarse si lo son siempre o solo cuando juegan la selección del deporte que más le gusta.
   Mi intención no es ofender a nadie, solo quiero que se recapacite un poco sobre como somos los argentinos para tratar de cambiarlo y salir adelante todos juntos. Banquemos a nuestro país en cualquier momento, en cualquier situación. Dejemos la hipocresía y el exitismo un poco de lado. ¡Seamos de Argentina hoy, mañana y siempre!

Los clubes de Europa cada vez los quieren más chicos

Lionel Messi (Izquierda), Erik Lamela (Derecha)



    Europa tiene gran cantidad de jugadores argentinos jugando en varias de sus ligas, como la Serie A de Italia, la Primer League de Inglaterra, la Liga de Fútbol Profesional de España entre otras, debido a la calidad del jugador de Argentina. Por esa razón, cada vez prefieren llevarse a sus países a jugadores jóvenes que se perfilan como grandes promesas del deporte. De esta manera no tienen que pagar ningún dinero por el mismo a la institución a la que pertenece, ya que es jugador amateur. Por lo contrario si se lo quieren llevar de más grandes deben pagar al club donde se encuentra jugando para obtener los derechos del mismo.
   Un claro ejemplo es el caso del actual jugador de River Plate, Erik Lamela. Tenía 12 años cuando su caso recorrió todo el mundo. El Barcelona le ofreció 120.000 euros por temporada. La empresa de indumentaria deportiva, Nike, se sumó con 8.000 anuales. Sus padres escucharon la oferta, ya que también les brindaba trabajo para la familia. Pero el presidente “millonario”, José María Aguilar, no lo quería dejar ir ya que decía que esto era un caso de piratería.
   En ese momento el jugador media 1,50 metros lo que hizo que debiera afrontar cada partido de las inferiores en el banco de suplentes. Su baja estatura, su poca contextura física, hizo posible que el jugador fuera suplente en el 2006 en las divisiones inferiores del conjunto de Núñez.
   Luego de 5 años de sucedido el caso que recorrió varios medios de comunicación, con 17 años, 1,88 metros y 73 kilos, Erik Lamela se encuentra en el plantel de Primera de River.
   “Yo me quería ir, más que nada porque es otra ciudad, me volvía loco de cómo eran las cosas allá, pero después lo pensamos mejor con mi familia y decidimos que lo mejor era quedarse; hoy si me toca de nuevo esa posibilidad lo volvería a hablar”, comentó Lamela en la revista La Final producida por los alumnos de DEPORTEA.
   Otro claro ejemplo es el caso más conocido por todos, el de Leonel Messi, que debió irse a Europa, más precisamente al Barcelona, debido a que ningún club de la Argentina quería pagar su tratamiento ya que tenía un problema con su estatura y su crecimiento físico. El club español le ofreció trabajo a la familia y se hizo cargo del tratamiento del jugador. Hoy es una de las máximas figuras del fútbol a nivel mundial.

Del León barilochense al León platense

Alan Fuentes es un joven jugador oriundo de la ciudad de San Carlos de Bariloche. Tiene 15 años y actualmente se encuentra jugando en la octava de Estudiantes de La Plata. Sus primeros pasos como futbolista los dio en el Club Deportivo Estudiantes Unidos, institución de Bariloche que tiene un convenio con la identidad platense, para que jugadores de allá se vengan a probar a Estudiantes de La Plata. El proyecto fue firmado en el 2009 mediante un ex jugador del León, Nicolás Tagliani, quien posibilitó la relación entre ambos equipos. De esta manera y por este medio llegó Alan al club de la ciudad de las diagonales.

ENTREVISTA CON ALAN FUENTES
   ¿Cómo fue el cambio de ciudad?¿Te costó adaptarte?.
Alan: Para mi en lo personal siendo de Bariloche el cambio fue bastante grande ya que siendo del sur no estamos acostumbrados al calor y a la gran ciudad.
Si al principio fue difícil pero con el transcurso del tiempo logre adaptarme bien, tanto a la ciudad como a mis compañeros en la pensión y la escuela.
   ¿El trato con los que vienen del interior con los que son de La Plata es el mismo o se hace diferencia?
Alan: No para nada no hay diferencia entre los chicos. Todos tenemos las mismas posibilidades por lo menos así no hace sentir la gente del club y compañeros. Somos como una gran familia.
Y como toda familia también tenemos nuestras cosas.  
¿Es obligatorio estudiar para poder jugar?¿El club te da la posibilidad para que estudies?
Alan: Se podría decir que si están muy pendientes de los estudios de hecho tenemos profesores de apoyo en la pensión pero bueno están los que estudiamos y los que no estudian tanto. Como en todos lados… también no dan ingles e italiano.    
¿Qué cosas extrañas de Bariloche y del club de allá que cosas buenas encontraste en La Plata y en el club que estas jugando?
Alan: Por supuesto la familia, los amigos, la montaña, el lago. Ya saben es una ciudad diferente. Del club todo, los viajes, los compañeros y amigos. Compartimos bastante tiempo con ellos tengo los mejores recuerdos.
En lo que es el club por supuesto no puedo hacer una comparación entre un club del interior y uno de primera.
Acá en la plata podría decir que tuve la posibilidad de hacer amigos y de tener buenos compañeros eso ayuda mucho a la hora de jugar. Todos vamos para adelante, el futbol es muy competitivo pero todo esta en uno y las ganas de jugar que tengas y por supuesto todos queremos jugar y competir. En lo personal me gusta estar en Estudiantes.
   ¿Te costó dejar a tu familia y amigos?¿Existe en la pensión lo que se llama "pagar derecho de piso", es decir aquellos chicos que se encuentran hace bastante en la pensión te tratan bien o con diferencia?
Alan: Si al principio si. La familia y los amigos es lo que uno mas extraña, pero luego de unos meses va pasando. Aparte tenemos la posibilidad de poder viajar cada tanto osea en vacaciones o algún feriado largo, siempre que el club lo permita.
No la verdad que no, somos muchos chicos del interior y la convivencia no es fácil pero en general nos llevamos bien y la gente que nos cuida la verdad que es gente mas que buena como dije antes somos como una gran familia.
   ¿Tienen psicólogo en el club?¿Tienen sesiones diariamente o como se maneja el tema del psicólogo en el club?
Alan: Si hay psicólogo en el club que atiende en la semana. Esta pendiente de nosotros y podemos acudir a el en el momento que lo necesitemos, inclusive cada tanto esta en la pensión.
  ¿Los entrenadores solo se preocupan por el entrenamiento o también te brindan contención cuando tenes algún problema?
Alan: Están en todo en lo personal, escolar nos siguen muy de cerca en todo ya sea en club como en la pensión. Aparte de los entrenadores hay coordinadores que hacen un seguimiento deportivo y personal. Y en la pensión hay cuatro personas a cargo que están en todo, más uno de los entrenadores, que nos hace asados los fines de semanas luego de los partidos.
La verdad buena gente
¿En algún momento te dieron ganas de volver?¿Porque?¿Como hiciste para continuar?
Alan: Tuve momentos en los que extrañé mucho, pero pude seguir adelante gracias a la ayuda de mis padres y de las personas que están en el club. De igual modo, por ahora mi idea es seguir jugando y algún día poder llegar a la primera de Estudiantes.

Un largo camino al profesionalismo

Fausto Grillo, jugador de la 6ta de Vélez


   Cada día se le da mayor importancia a la formación de los jóvenes en las inferiores. Los mismos deben superar varias instancias y obstáculos que se les van a presentar durante este recorrido.  
   La mayoría de los jóvenes sueñan con jugar en las inferiores de algún club importante para el día de mañana poder llegar a cumplir su deseo de estar en un plantel de Primera División. Existen diferentes motivos que llevan a estos chicos a emprender su aventura hacia el fútbol profesional, ya sea por decisión propia o por algún interés de sus padres. Por cualquiera de estas dos razones, deben transitar un largo camino para poder lograr sus expectativas donde se encontraran con diferentes alegrías y tristezas. Algunos tienen más fácil ese período y otros deben luchar un poco más para poder conseguir el objetivo.
   Muy largo es el trayecto que se debe recorrer para ser profesional. En todo este proceso resulta imposible dejar de lado la gran influencia de algunos factores que son determinantes antes de llegar al profesionalismo.
   Un gran porcentaje de los jugadores de fútbol provienen de familias de clase media baja, y por esta razón carecen de recursos económicos. Una de las barreras para el desarrollo hacia el profesionalismo son los viajes que deben realizar cuando van a los entrenamientos. En algunas ocasiones, este es uno de los factores que impulsan el abandono.
Ivan Massi, jugador de la 6ta de Estudiantes de La Plata
   Si bien ciertos jóvenes ya tienen un representante y de esta manera se aseguran ciertos viáticos, esto no es igual para todos lo que hace que ellos mismos se deban pagar los viajes.
   Por otro parte, muchas familias de clase baja, donde la pobreza hace que lleven una vida difícil, deciden que su hijo juegue al fútbol para “salvarse” económicamente. En algunos casos no resulta ser el deseo del niño de jugar y llegar a ser profesional, pero el deseo de sus padres hace que deba desempeñarse en la actividad y de la mejor manera posible.
   Los padres en este caso ven en el fútbol la posibilidad del ascenso social. Con su hijo, jugador de fútbol, pretenden pertenecer a una clase media alta y dejar atrás el sector social bajo al que pertenecían.
   Un claro ejemplo del fútbol como ascenso social es el caso del ex jugador de Boca Juniors y actual jugador del Manchester City, Carlos Tevez, quien salió de la villa de Fuerte Apache gracias a este deporte. De esta manera pudo sacar a su familia de la pobreza y ayudar económicamente a sus amigos.
   El gran cambio, de pasar a jugar en un club de barrio a las inferiores de un club que se encuentra en un alto nivel de competencia, puede ser perjudicial para algunos jóvenes ya que no se encuentran preparados para tanta exigencia física y deportiva.
   Los jugadores que vienen del interior del país en busca de lograr su sueño no solo deben adaptarse a la competencia de alto nivel y a la exigencia física. También tienen que adaptarse al cambio de vida ya que dejan sus hogares, donde la familia les brindaba muchas más comodidades y les solucionaba ciertos problemas. Ahora debe aprender a compartir y a convivir con una gran cantidad de chicos que se encuentran en la misma situación que ellos, ya que por lo general los futbolistas del interior viven en las pensiones de los clubes.
   En la actualidad, existen innumerables hechos de violencia en las canchas entre deportistas, entre espectadores, contra los árbitros y en los diferentes niveles de la práctica. La competitividad mal entendida es la principal causa de esta violencia, que se encuentra estrictamente vinculada a la falta de educación deportiva, donde se tiene una idea de que lo más importante es ganar. De esta manera se pueden ver a padres agrediendo verbalmente, entrenadores con actitudes incorrectas para con los árbitros, entre otros modos de violencia.
   Este tipo de violencia en las canchas y durante los encuentros disputados es perjudicial para el futbolista que se esta desarrollando como jugador y como persona. Se empieza a desenvolver en un lugar donde la misma es cosa de todos los días y hace que incorpore estos actos violentos sacándolos dentro del campo de juego.
   Un ejemplo es el partido que disputaron Vélez Sarsfield e Instituto en Córdoba. El partido terminó a las trompadas entre los chicos de la séptima división ya que uno de los jugadores del conjunto local, tras perder 1 a 0, le tiró una patada al entrenador de Vélez y empezaron a las trompadas.
   Es muy importante la educación de cada persona y que se logre entender que en el deporte se puede ganar o perder para poder lograr una competencia sana. Muchos de los clubes, en inferiores, tienen psicólogos que preparan a los chicos ante una posible angustia o bajón anímico o ante una alegría que puede convertirse perjudicial para el joven.
   Algunos clubes de fútbol tienen escuelas propias, como el caso de River Plate, Vélez Sarsfield, y varios de ellos obligan a los chicos a que estudien ya que sino tienen un buen rendimiento académico no juegan los partidos.
   Por otro lado es fundamental el apoyo que pueden brindar los padres en la formación de sus hijos, aunque en muchos casos esos chicos deben abandonar sus hogares para dedicarse al deporte profesional. Además de sus casas, también se dejan de lado factores que a medida que pasa el tiempo es notable su ausencia, como la familia y los amigos.
   El hecho de tener mayor cantidad de sesiones de entrenamientos semanales te obliga a tener que elegir o descartar otro tipo de actividades como las juntadas con tus amigos, las salidas a bailar, entre otras cosas.
   La escuela es otro ámbito que se abandona, ya que los entrenamientos muchas veces resultan agotadores. A esto se le suma el viaje y las condiciones psicológicas de cada persona; entonces se acortan los tiempos libres tanto para el estudio como para otras actividades.
   El talento deportivo no siempre acompaña al deportista. En ocasiones no pueden sostener las destrezas futbolísticas en las divisiones inferiores y no logran cumplir el sueño de llegar a ser profesionales. Otros, a fin de año, quedan libres en los clubes que estaban jugando debido a que su rendimiento a lo largo del año no era el esperado. Gracias a esto, muchos deciden dejar porque les ocasiona mucha tristeza o no tienen posibilidad de desempeñarse en otra institución.
   La adolescencia es una etapa clave para tomar la decisión sobre llevar una vida normal o entrar de lleno al profesionalismo, aceptando sus ventajas y desventajas. En esta etapa es en la que hay más cantidad de abandono ya que se dan cuenta que no es lo que quieren para el resto de su vida.
   Muchos son los pensamientos que pueden pasar por la cabeza de los futuros profesionales. Es indispensable el apoyo que se le brinde a los jóvenes y la manera en que se encuentran psicológicamente para llegar a ese objetivo que esperan con tanta ansiedad.
   El mismo objetivo pero diferentes caminos
   Tomaremos dos ejemplos de jugadores de la séptima división para observar similitudes y diferencias sobre como llegaron a las inferiores de un club de Primera División y cuáles son sus expectativas a futuro. De esta manera podemos verificar algunos de los puntos mencionados anteriormente.
   El primer ejemplo que mencionaremos es el caso de Fausto Grillo actual jugador de Vélez Sarsfield. Nació en la ciudad de San Carlos de Bariloche el 20 de febrero de 1993. Sus primeros pasos como jugador los dio en la escuelita de fútbol del Club del Prado denominada “Los Globos”, donde jugaba fútbol de salón.
    A los ocho años lo cambiaron al Club Deportivo Estudiantes Unidos de Bariloche lugar que se destacó en una categoría más grande (categoría 1992) pero jugando fútbol 7. Empezó jugando de punta por derecha, y al ser zurdo, su función era enganchar y pegarle al arco. Más tarde lo trasladaron al mediocampo por izquierda y finalizó de enganche antes de emprender su aventura por Buenos Aires en diferentes pruebas futbolísticas.
   Fausto nos comentó acerca del duro camino que se tiene que atravesar para llegar a cumplir su sueño de jugador profesional y lograr jugar en Primera División.
   Su primer club en la capital del país fue Boca Juniors. Llegó gracias a un señor que trabajaba con Quique Wolf en ESPN, amigo de su primer entrenador, Mario Panunsio. Según Fausto, la prueba en el club Xeneize fue muy dura ya que ese día hacía 34 grados y él no estaba acostumbrado a tanto calor.
   Apenas llegó lo vino a ver Ramón Madoni y cuando lo vio caminar le preguntó si era zurdo, cosa que le llamó mucho la atención a Grillo. Ese día había llegado de viajar, pero tuvo la suerte de meter un gol en su primer día de prueba.
   “Cuando Ramón me dijo que había quedado no lo podía creer. Termine de entrenar y fui corriendo a abrazar a mi viejo que me venía bancando hace rato con esto del fútbol. Después llamé a mi mamá y se emocionó, la verdad que fue lo mejor”, dijo Fausto sobre que sintió cuando le habían dicho que era jugador del plantel.
   Al momento de preguntarle si tuvo que pagar como se dice “derecho de piso”, el jugador comentó una anécdota interesante. “Cuando nos tomamos el colectivo, mi viejo le preguntó a la madre de un compañero como se manejaban en el club y la misma le dijo: “Yo acá espero que tu hijo se lesione para que juegue el mío, así que no esperes que a tu hijo se le acerquen mucho porque los chicos saben que vienen a sacarle el puesto a ellos”.
   Con respecto al comentario de la mujer, Fausto nos dijo que durante estos cuatro años que se encuentra en Buenos Aires y jugando al fútbol se dio cuenta que lamentablemente era verdad lo que le había dicho, pero que siempre lo mejor es ganarse un puesto por como jugas y no esperando a que se lesione tu compañero.
   Para el jugador se le hizo muy difícil dejar la familia, los amigos y la ciudad. “Gracias a Dios vino a vivir conmigo mi mamá pero el primer año se me hizo muy complicado ya que no me citaban para jugar los partidos y yo extrañaba a mi familia. Lloraba todos los viernes que no me citaban, mi viejo y mi hermano en Bariloche y yo acá, la verdad que fue muy duro”.
   En Boca, el primer año, comenzó jugando de punta. Luego jugó de volante por izquierda y terminó jugando de 3 cuando Ramón Madoni le dijo si se destacaba en esa posición iba a llegar a primera.
   El momento más difícil de este camino hacia el profesionalismo fue cuando en el club de La Boca le dijeron que quedaba libre y debía buscarse otro equipo. “Yo me lo esperaba porque jugaba en Liga y nunca me ponían en AFA.  Cuando el coordinador falso de Boca, porque no tiene ningún título oficial, Andrés Lilini, me dijo que quedaba libre me lo quería comer porque nunca nos había ido a ver jugar en Liga y encima ese año habíamos salido campeones cuando el primer equipo de AFA terminó décimo. Me vino a decir que mi rendimiento fue bajo a lo largo del año y la verdad que sentí que me cortaban las piernas, hasta llegue a pensar en dejar el fútbol”.
   Gracias al apoyo de su familia, sus amigos, y la gente que lo quiere logró no bajar los brazos y continuo probando suerte en Vélez Sarsfield ya que un amigo de su papá le logró conseguir una prueba en el club de Liniers una semana después de que lo dejaran afuera de Boca.
  Actualmente salió campeón en su categoría jugando la gran mayoría de los partidos de titular. Con respecto al deseo de jugar con la selección en algún momento, Fausto comentó: “Es más que un sueño. Sería lo mejor que me puede pasar en la vida jugar con la camiseta de mi país, representarla. Es algo que sueño y voy a soñar toda mi vida”.
   Como objetivo lejano desea jugar en Primera División pero todavía, según él, le falta muchos aspectos que mejorar. “Espero en uno o dos años poder entrenar con la reserva, ya que nuestro entrenador nos dijo que nos veía con muchas chances a todos”.
   El otro ejemplo que podemos mencionar es el caso de Iván Massi, jugador de la séptima división de Estudiantes de La Plata y con características muy parecidas a la de Fausto Grillo ya que juega de 3 y es zurdo. Nació el 9 de enero de 1993 en Villa Elisa (La Plata).
   A los tres años ya empezó jugando en San Francisco de Asis, club que actualmente ya no existe. Cuando tenía nueve años lo llamaron de Estudiantes y jugaba en ambos clubes. Cumplidos los once años se cambió de club de barrio y se fue a jugar al D.I.V.E (Deportes Infantiles Villa Elisa) hasta los trece años.
  Con respecto a como llegó al club de la ciudad de las diagonales, Iván nos dijo: “Yo estaba jugando un partido amistoso para San Francisco y el técnico de Estudiantes fue a ver ese partido. Luego en la semana me llamó y me dijo que me presentara en el country de City Bell”.
  Al presentarse el día acordado comentó que no tuvo que hacer ninguna prueba y empezó a jugar directo. “Fui un martes, entrené, y el jueves fui a Buenos Aires a hacerme la revisación y me ficharon”.
   Empezó jugando de volante por izquierda y pasó a jugar de 3 debido a que el volante por izquierda estaba jugando muy bien y el estaba de suplente. “Me preguntaron si me molestaba jugar de defensor lateral y yo les dije que no. De esa manera empecé a jugar en esa posición”.
   “Tenía nueve años y sentí mucha felicidad cuando me dijeron que había quedado en el plantel. A mi me llamaron un jueves para que vaya un martes y cuando atiendo me dicen que eran de Estudiantes. Lo primero que pensé es que era para mi hermano, ya que él jugaba y se había ido. Después les pase con mi hermana y ella arregló todo”, declaró Massi sobre sus sentimientos cuando se enteró que lo llamaban del club Pincha.
   Tiene como objetivo cercano jugar en reserva y finalizar en Primera División. “Siempre nos dicen que ya estamos ahí, que en cualquier momento falta uno y van a mandar a alguno de nosotros a reserva. En el verano jugamos un partido contra la reserva y perdimos 4 a 1”.
   Con respecto al apoyo que le brindó la familia con el tema del fútbol dijo que siempre tuvo mucho apoyo. “Cuando estaba en pre-novena yo quería dejar porque no aguantaba la presión ya que Estudiantes te genera mucha presión. Tenía trece años y me costaba, pero mi papá con mi hermano me hablaron y esa charla me ayudó para que yo decidiera quedarme y continuar”.
   Al momento de preguntarle si tuvo que pagar “derecho de piso” cuando entró al club dijo que desde muy chico se sumó al plantel y era un grupo muy bueno donde todos tirábamos para el mismo lado, lo que hizo que nadie se encontrara con malas intenciones dentro del equipo.
   “Actualmente la competencia es más dura que antes pero tampoco es mucho. Yo con el volante por izquierda siempre tuve una relación muy buena y eso que competíamos por el mismo puesto”, agregó Massi sobre la competencia en la actualidad.
  Conclusión  
Ahora bien, como podemos observar un jugador tuvo, por el momento, un camino hacia el profesionalismo más difícil que otro. La igualdad que podemos encontrar entre los dos ejemplos es que ambos sueñan con llegar a jugar en Primera División. Por ahí uno la tiene más complicada que otro para lograr cumplir el objetivo pero esta claro que los dos se esfuerzan y luchan para conseguirlo.
   En los dos casos el apoyo de la familia es fundamental para el mismo jugador ya que es como la columna vertebral que los mantiene de pie y les da fuerza para seguir adelante y no bajar los brazos.